El uso de piscinas en pandemia fue permitido desde 2020, con restricciones específicas. Eso sí, el uso de las piscinas y/o piletas, depende de cada edificio. En efecto, un aspecto muy importante para su empleo es contar con la autorización del Servicio de Salud correspondiente, porque -si bien las piscinas de los Edificios o Condominios son privadas- están consideradas como de uso público restringido, motivo por el cual deben cumplir con la normativa del Decreto 209, “Reglamento de Piscinas de Uso Público”.

Por esta razón, la plataforma de administración Edifito.com entrega recomendaciones para su buen uso. Primero, dice Guillermo Márquez, gerente de producto de Edifito.com, se debe tener claro que “el costo de las mantenciones, en general se cobran en el Gasto Común”.

Normativa

La SEREMI de Salud de la Región Metropolitana señala que, lo primero que la Administración debe hacer es aclarar que un condominio o edificio de gran cantidad de habitantes, tiene una piscina de uso restringido y no necesariamente está “pensada” o diseñada para satisfacer esa demanda.

Por ejemplo, un edificio de 200 departamentos, con 1.000 residentes aproximadamente, puede utilizar una piscina para 50 bañistas. Entonces, es importante el control de acceso por parte de la comunidad. Por otro lado, la comunidad debe cumplir en todo momento con el Decreto Supremo (DS) 209 año 2002, que aprobó el Reglamento de Piscinas de Uso Público, que incluye a condominios, edificios.

Mantención y costos

Según Guillermo Márquez, “los costos de operación de las piscinas suben en general en verano, pues se requiere mayor mantención, más limpieza, más cloro y más horas de filtrado. Hay casos en que el servicio de cuidados es externo con un costo fijo mensual parejo durante el año”.

Por otro lado, agrega, “hemos detectado que existen dos ámbitos en torno a las piscinas. Primero, que la operación sea óptima, respecto al tiempo de filtrado, operación de los filtros, el suministro para la operación, cloro, medidores de PH y cloro, y que siga el Reglamento de operación de piscinas (indicado anteriormente)”.

Un segundo aspecto, comenta, es la convivencia de los copropietarios y sus invitados. El ideal es que se cuente con un reglamento interno, donde se indique claramente cuáles son los deberes y obligaciones en el uso de esta instalación, considerando los aspectos de seguridad, la definición de horarios de uso, etc.

RECOMENDACIONES

Lo primero que manifiestan desde Edifito.com, es que siempre se debe cumplir con la normativa vigente respecto del uso de piscinas.

Y para poder disfrutar de la mejor manera, Gonzalo Lazo, Presidente de la Fundación Aguas Más Seguras, entrega los siguientes consejos:

1. Saber nadar es la principal defensa ante un peligro en el agua. Sin embargo, no garantiza al 100% que dicho peligro se vaya a superar. Hay que estar expectantes, especialmente con niños y personas mayores. Es importante tomar todas las medidas de seguridad posibles a la hora de resguardar la seguridad de los niños. En sólo segundos puede ocurrir una desgracia, por lo tanto, es fundamental que: usar la piscina con la supervisión de un adulto; Que la piscina cuente con cercos perimetrales; Uso de flotador.

2. Se recomienda no consumir alcohol ni drogas antes o durante se ocupe la piscina.

3. Se recomienda que los conserjes cuenten con conocimientos básicos de primeros auxilios.

4. Se recomienda mantener una buena comunicación con todos los miembros del condominio o edificio respecto del adecuado uso de las piscinas, para que sean un verdadero agrado.